Camel ultima un acuerdo con Yamaha
para patrocinar a Rossi
Es posible que dentro de unos días empiece a entenderse la decisión de
Honda de no atender, en noviembre del 2004, todos los caprichos del
campeonísimo Valentino Rossi que, pocos meses después, recaería en los
brazos de Yamaha al considerarse "maltratado" por la firma alada.
Una nueva decisión, altamente interesada, del ya mítico campeón italiano,
poseedor de siete coronas mundiales de motociclismo y considerado ya como
uno de los grandes de la historia, ha vuelto a poner contra las cuerdas a
toda una fábrica, esta vez Yamaha, que corre peligro de afrontar un pleito
en los tribunales en caso de que, finalmente, Camel se convierta en el nuevo
patrocinador de la escudería del Doctor, sustituyendo a Gauloises. Las
negociaciones entre la marca de Japan Tobacco y la escudería del
heptacampeón están muy avanzadas y se habla de un contrato millonario.
Todo empezó a mediados de la pasada temporada cuando Rossi, que en Italia ha
vuelto a recuperar uno de sus antiguos apodos, Rossifumi, empezó a flirtear
con la posibilidad de fichar por Ferrari en el 2007, cuando concluya su
actual contrato con Yamaha. Los últimos ensayos a los mandos de un Ferrari
ya provocaron más de un problema, puesto que el principal patrocinador de la
scuderia es la firma de tabacos Marlboro, de Philip Morris, y desde
Maranello le sugirieron a Vale que fuese pensando en cambiar de patrocinador
si quería seguir probando los monoplazas rojos.
LA OFERTA QUE NO LLEGA
Rossi anunció rápidamente a los dos máximos responsables del equipo, que no
de Yamaha, el británico Lin Jarvis y el italiano Davide Brivio, que debían
prescindir de Gauloises en el 2006, pese a que a la marca de Altadis aún le
quedaba un año de contrato. Jaris y Brivio creyeron que la tentación de
pintar las motos de Rossi provocaría un diluvio de ofertas, entre otras la
de la compañía de telefonía móvil italiana Alise, actualmente en los
carenados de las Ducati. Nada de eso ha ocurrido, sobre todo al conocer el
astronómico desembolso que supone patrocinar al octavo deportista del mundo
que más gana actualmente, con 24 millones de euros de ingresos anuales.
A escasos días de reemprender los entrenamientos y a menos de tres meses del
inicio del Mundial (26 de marzo, en Jerez), Yamaha se ha visto en la
necesidad de aceptar negociar con Camel, que tras desengañarse de Max Biaggi
y abandonar a Sito Pons, está a punto de alcanzar un acuerdo para pintar de
amarillo --el color preferido de Rossi "porque es el del rey sol"-- la moto
del campeonísimo italiano.
QUERELLA A LA VISTA
Es evidente que si, finalmente, Yamaha y Camel llegan a un acuerdo, tanto
Jarvis como Brivio y, por supuesto, Rossi y su mánager personal, el italiano
Gibo Badioli, conocido como el señor 18%, se verán obligados a explicar por
qué eligieron Camel y no Gauloises, que acudirá a los tribunales para hacer
valer sus derechos, ya que tendrá suficientes argumentos como para sentirse
despechada tanto por Yamaha como por Rossi.
La desaparición de Gauloises y Telefónica, dos de los grandes patrocinadores
del Mundial, ha supuesto un duro mazazo para las grandes marcas y
escuderías, a las que les ha sido imposible encontrar firmas que desembolsen
cantidades parecidas a las que aportaban.
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